martes, 3 de noviembre de 2015

EL PUENTE DE LOS LAMENTOS

Tom viajaba de noche por una carretera comarcal de Ohio, era un viaje tranquilo y porque no decirlo tal vez un poco aburrido. Para entretenerse había sintonizado una frecuencia de radio en la que un loco predicador hablaba de la salvación eterna, por supuesto después de hacer una generosa donación a su iglesia. Tom solamente de escucharle se estaba poniendo enfermo, ¿cómo podia existir gente que le creyera? ¿no estaría prohibido vender productos falsos como las astillas de la cruz de Cristo o las lágrimas de la virgen María? Estaba tan indignado que casi no se dio cuenta de una jovencita que caminaba por el arcén de la carretera y le hacía gestos para que se detuviera.
Casi frenando en seco Tom detuvo su vehículo pocos metros por delante de la chica.
– Cielo, como se te ocurre caminar sola a estas horas con el frío que hace, he estado a punto de llevarte por delante con mi coche – dijo Tom mientras reducía el volumen de la radio.
– Gracias por detenerse señor, tengo mucha prisa porque mi bebé me está esperando, se me ha hecho de noche y nadie se ha detenido para ayudarme, usted debe ser la tercera persona que veo en media hora y el primero que me ayuda.– No te preocupes, si no me desvía mucho del camino te acercaré a tu casa.
-Muchas gracias Tom, soy Sarah, no tenía previsto caminar hasta tan tarde, realmente no estoy lejos de casa, sólo hay que llegar al próximo puente que está a un par de kilómetros, allí está mi bebé esperándome.
El miedo dio camino al pánico y el terror que antes le paralizaba ahora le obligaba a correr, a correr tan rápido como podía. Subió tropezando por la cuesta por la que había descendido al cauce del río y se metió nuevamente en su coche. Pero no arrancaba y cada vez se escuchaba más cerca el llanto del niño y el lamento del espíritu de Sarah. Totalmente desesperado empezó a empujar el vehículo que, tan misteriosamente como se había apagado, se encendió solo al cruzar el puente. Subió al coche y condujo tan rápido como pudo para escapar del Puente de los Lamentos.


Tom no acostumbraba a recoger autoestopistas y probablemente si no hubiera estaba tan absorto con el programa de radio que escuchaba no se hubiera arriesgado a detener su vehículo para ayudar a una desconocida. En todo caso al ver la cara de preocupación de la que parecía casi una niña y escuchar la historia de que debía reunirse con su bebé se conmovió.
– Hola, me llamo Tom, no se como no te has congelado en una noche como esta – le dijo mientras le ofrecía una sonrisa.
Tom no se atrevía a preguntarle la edad a la chica, le había dejado impresionado que nombrara dos veces a su bebé pues no aparentaba tener mas de catorce o quince años. Fijándose un poco en las ropas de Sarah se dio cuenta que probablemente perteneciera a algún tipo de congregación amish porque sus holgadas vestimentas parecían casi sacadas del siglo pasado. Estaba confuso y no sabía que tema de conversación sacar pues aunque se moría de ganas de comentar con alguien las estupideces que pregonaba en su discurso el predicador, sabía que los amish eran bastante religiosos y lo que menos pretendía era incomodar a la chiquilla. Casi sin darse cuenta se creo un incómodo silencio que duró un par de minutos hasta que…
-¡Es aquí! – dijo la chica al acercarse al puente que le había mencionado antes.
Tom redujo la velocidad del vehículo hasta que como por arte de magia, al situarse sobre el puente, el coche se detuvo solo. Las luces, la radio y la calefacción se apagaron y por más que trataba de arrancar nuevamente le resultaba imposible. Y entonces sintió algo a su izquierda…
Era como si todos los animales que habitan la noche se hubieran puesto de acuerdo para hacer un silencio absoluto, no se escuchaba nada, ni tan siquiera el viento mover las hojas de los árboles cercanos. Cuando de repente un suave llanto se empezó a oir, era como un susurro que cada vez se hacía más fuerte. Bajó la ventanilla para escuchar mejor y cuando se dio la vuelta vio que la chica ya no estaba en el asiento del copiloto.
Era verdaderamente extraño, porque no había escuchado abrirse o cerrarse la puerta de su acompañante, también le resultó raro que se fuera sin despedirse pues se había mostrado muy educada durante los escasos minutos que la había conocido. Pero lo que verdaderamente le atormentaba era ese llanto que cada vez era más intenso, como el de un bebé que lleva desatendido horas. Bajó del vehículo y se acercó al borde del puente donde parecía que se escuchaba con mayor intensidad. No había duda provenía de debajo del puente.
Tom no era un hombre valiente pero se encontraba como hipnotizado por los quejidos de lo que parecía un bebé, pensó que tal vez Sarah había bajado a atender a su hijo y por eso, con las prisas, no se había despedido, así que regresó a la entrada del puente y bajó al río por uno de los laterales.
Descendió hasta encontrarse cerca del río, el lugar del que parecía provenir el llanto. Misteriosamente, y aunque no podía ver nada, cada vez podía escuchar con más claridad el lamento del bebé, era extraño porque parecía provenir de las aguas y por más que miraba junto a su lecho no podía ver nada, pero entonces lo sintió…
Como si una fría aguja de hielo se clavara en su espalda, le sacudió un escalofrío que le dejó prácticamente petrificado. Podía notar como alguien le miraba desde el puente, una mirada fija que le helaba la sangre. Lentamente levantó la cabeza para ver quien le vigilaba y cayó al suelo de la impresión…
Colgando del puente se encontraba el cadáver se Sarah que parecía haberse ahorcado con una cuerda atada a la barandilla del puente. Sus fríos ojos de muerta le miraban fijamente, su rostro tenía una extraña mueca de dolor y su boca parecía desencajada, pero lo más aterrador estaba por llegar. Porque aunque Sarah parecía llevar varios días muerta en el lugar, empezó a moverse. Un brazo se extendió y con un dedo señaló el lecho del río.
Tom aún desde el suelo estaba tan petrificado por el miedo que no se atrevía a moverse, pero como la luz atrae a los insectos nocturnos casí sin poder evitarlo giró su cabeza hasta mirar al lugar donde apuntaba el dedo en descomposición de Sarah.
En el agua podía verse el cuerpo de un recién nacido flotando boca abajo y una vez más escuchó el llanto desconsolado.

martes, 27 de octubre de 2015

Historia de terror de una novicia

Saber que Mónica pretendía ingresar a un convento fue una noticia mal recibida por la familia, creían que estas eran prácticas de otras épocas, o en escape para las mujeres que no podían conseguir marido, nadie se ocupaba de la vocación de servicio que sentía la muchacha y en inmenso amos a Dios. Así que después de largo tiempo de sufrir insultos, apenas cumplió los dieciocho años, se fue a perseguir sus sueños.
Recorrió varias ciudades, preguntado a la gente por conventos, y se acercaba a ellos buscando el que fuera perfecto. Los primeros que visitó, distaban mucho de la imagen que se había creado en su cabeza; clavados en medio de la ciudad, con ciertos toques de lujo y llenos de estrictas mujeres que rezaban todo el día, pero no ayudaban al prójimo.
Por unos momentos quiso regresar y abandonar aquella tonta idea, pero, el destino la fue llevando por lugares insospechados, realizando pequeños trabajos que le ayudaran a conseguir sustento y terminó en las afueras de un suburbio, frente a una derruida construcción, rodeada de campos de siembra donde se divisaban apenas unos bultos cafés moviéndose entre la hierba.
Mientras estaba parada ahí, repicaron unas campanas, y los puntos cafés que veía dese la distancia, se incorporaron formando una fila y entonando bellos canticos. ¡Eran monjas, monjas verdaderas!, como las de antaño, de las que trabajan la tierra para alimentarse y compartir con los huérfanos que cuidan con devoción, de esas que se alegran de servir, de esas que aman al prójimo.
Así que sus pasos le parecieron lentos para darle alcance a esa comitiva de la que quería formar parte, llevaba tanta ilusión consigo, parecía hipnotizada por el caminar tan ligero de las mujeres frente a ella, las cuales parecían flotar en lugar de andar.
Por fin pudo darles alcance, y quiso tocar a la última de las monjas en el hombro, pero una anciana decrepita, le tomó la mano, advirtiendo que todo aquello que veía no eran más que espectros, almas sin descanso que permanecían ahí, sufriendo, repitiendo aquel fatídico día de su muerte, en el cual un grupo de maleantes que huían de la justicia ingresaron al convento, asesinaron a los niños para no compartir las provisiones con ellos, y luego también se deshicieron de las monjas para tomar sus hábitos como disfraces.
La chica horrorizada por aquellas terribles confesiones se negó a creerlo, pero al dar la vuelta hacia el sembradío, los vio cubierto de huesos y restos humanos…de niño, tal como la vieja había dicho. La imagen era tan horrenda que la chica no pudo resistirlo, salió corriendo sin dirección fija…
Algunas personas dicen que se puede ver vagando por las calles con hábito de novicia y predicando sobre el mal de la gente, gritando terroríficas historias de tortura. Otros dicen que volvió después para unirse a aquellas monjas con vocación, aun en la muerte pues la procesión que veían los vecinos con tanto pavor, tienen un nuevo integrante.



PD: Siento tardar tanto en publicar una nueva historia pero tratare de publicar mas historias y mas continuamente :-)

El árbol del vampiro

La literatura nos indica que los vampiros son seres mitológicos que provienen principalmente de las regiones de Europa del este. Sin embargo, la gente de los otros cuatro continentes tiene sus propias historias de terror sobre estas criaturas.
Hablemos de un relato que ocurrió en Hunan China. Se dice que a fines del siglo XIX allí vivía un hombre anglosajón que invariablemente vestía de etiqueta. Además portaba un gran sombrero de copa y un bastón de color negro.
Las personas que llegaban a ver su rostro, quedaban estupefactas, ya que aseguran que el tono de su piel era más blanco que la leche, mientras que de su boca se asomaban un par de afilados colmillos.
El horario favorito que tenía este individuo para salir a la calle era a partir de las 11 de la noche, mientras el regreso a su domicilio lo emprendía a más tardar a las tres de la madrugada.
Después de unos cuantos años, un extraño fenómeno comenzó a ocurrir en el pueblo. Varios animales de granja comenzaron a desaparecer, sólo para encontrar sus cadáveres a los pocos días completamente desangrados descansando a la orilla del lago.
– ¿Qué clase de criatura infernal podrá querer la sangre de nuestras bestias? Se preguntaban los granjeros.
A partir de ese momento, varios de ellos montaron guardias nocturnas con el fin de descubrir al ladrón. Finalmente uno de los cuidadores logró dispararle en una pierna a un individuo que trataba de robarse unas ovejas.
De la boca del ladrón salieron chillidos como los de un murciélago, mientras éste trataba de perderse entre los arbustos, iluminado por un profuso manto de estrellas. Tras de sí, iba dejando un gran rastro de sangre.
Sin embargo, ese vital líquido no era del tono habitual que todos conocemos (es decir, rojo) sino más bien de un color violeta.
La persecución continuó hasta que los primeros rayos del sol comenzaron a asomarse. El vampiro trató de taparse las manos y el rostro con su abrigo, pero ya era muy tarde. Su piel albina se tornó verdosa.
Después uno a uno los huesos de su cuerpo comenzaron a asomarse. Lo increíble fue que tanto su vestimenta como su esqueleto quedaron convertidos en cenizas.
Dejaron los restos allí, con la esperanza de que todo aquello se lo llevará el viento. Sin embargo, a la semana siguiente empezó a brotar un árbol de las profundidades de la tierra.
Historia de terror el árbol del vampiroSu corteza era roja y parte de sus hojas tenían espinas. Unas personas trataron de derribarlo, pero dejaban atrás sus intentos al percatarse de que al darle hachazos al tronco, brotaba sangre.
Otros más rodearon el tronco del árbol con una capa de un grueso concreto y en la parte encima colocaron un techo de lámina para evitar que el agua de lluvia lo pudiera alimentar. No obstante, el árbol continúa creciendo con normalidad hasta la fecha.
Las leyendas de terror de oriente expresan que si esto llega a suceder, probablemente se trate del alma del vampiro que poco a poco se está regenerando y al mismo tiempo esperando el momento exacto para emerger de nuevo a la superficie con amplia sed de venganza.

martes, 29 de septiembre de 2015

LA CASA MALDITA

Cuenta la leyenda que 3 amigos mataban el tiempo jugando a la Guija, sin embargo no obtenían los resultados que ellos querían tener. Aunque todo cambió en el último intento que decidieron hacer, la moneda, sobre la cual apoyaban sus dedos, empezó a moverse, los chicos empezaron a reírse, porque no se creían que eso se moviera por sus propios medios, y empezaron a hacer preguntas estúpidas, de pronto, una voz tenebrosa de niña pequeña empezó a responder les, diciéndoles que había sido privada de la vida por su madre hacía ya unos cuantos años en esa misma casa en la que estaban.
Uno de los chicos desistió de jugar, y se marchó a casa, los demás siguieron el juego, aunque esta vez sin premio. A la mañana siguiente comenzaron otra vez a intentar conectar con ese espíritu, sin embargo, otro de los chicos tuvo un imprevisto y se marchó. Cuando al cabo de un rato volvió, vio como uno de sus amigos decía que estaba hablando con Lucifer, gritando en voz alta que iba a ase. a todos. Al cabo de unos días, los servicios de emergencia recibieron una llamada, alertando que en esa misma casa 3 chicos habían fallecido por causas desconocidas.


PD: ESTA  ES LA 3° Y ULTIMA LEYENDA OJALA LE GUSTE SI EL BLOGG LLEGA A LOS 10 SEGUIDORES PUBLICARE UN ESPECIAL A DIARIO POR TODA UNA SEMANA

EL FANTASMA DE LA AVENIDA

La Avenida Lázaro Cárdenas, es una vialidad muy importante de Guadalajara, Jalisco. Conecta con el poblado de Chápala, y es muy conocida por la gran cantidad de accidentes que suceden en ella. Se puede contar al menos uno diario, algunos demasiado fuertes con consecuencias mortales. Se identifica como la causa a una mujer que se aparece misteriosamente en medio del camino, distrayendo a los conductores. Cuando estos intentan esquivarla sufren fatales percances y otros tantos aseguran haberla atropellado.
Muchos testigos dicen que estos sucesos son causados por una presencia del más allá, que se aparece a altas horas de la noche, en medio de la oscuridad, se cruza frente a los autos, causando accidentes a diestra y siniestra.
Es bien sabido que los lugares donde suceden muertes trágicas conservan las energías de las personas que fallecieron ahí, algunas quedan tan impregnadas, que permanecen vagando por tiempo indefinido, repitiendo su mortal desenlace una y otra vez.
Según declaraciones hechas por los accidentados sienten que la atropellan, incluso quela despedazan con sus autos, pero cuando los servicios de emergencia buscan a la persona herida, no pueden si quiera encontrar rastros de que alguien haya sido lastimado al exterior del vehículo, extienden su búsqueda hasta los arboles cercanos también sin resultados. Por lo cual después de tantos incidentes, han llegado a tomarlo como algo común, sin sorprenderse al escuchar una y otra vez la misma historia.
Se dice que al parecer ese lugar fue un paradero de camiones de carga, donde los choferes de las unidades se paraban a descansar, tomar sus alimentos y en ocasiones contratar los servicios de mujeres de la vida galante, se piensa que una de ellas fue estrangulada o asesinada, y ahora sedienta de venganza, cruza frente a los automóviles causando accidentes.

PD: ESTA ES LA 2° HISTORIA DE 3 OJALA LES GUSTE ; )

LEYENDA DE LAS GEMELAS

Una feliz familia vivía en un rumbo muy cercano a una transitada carretera, debido a esto la joven madre las acompañaba diariamente al colegio y caminaban las tres tomadas de la mano, teniendo especial cuidado al toparse con la mencionada carretera, las pequeñas hasta el momento no tenían permiso de cruzar solas.
Uno de tantos días la madre recibió en su celular una llamada urgente del trabajo la cual tuvo que atender, le exigían su presencia de inmediato, por lo cual se vio en la necesidad de dejar que las gemelas continuaran el camino solas.
Con mucho pesar despidió a las niñas, dando indicaciones para no se soltarse de la mano y tener mucho cuidado al cruzar. Las dos pequeñas siguieron las instrucciones de su madre, miraron a ambos lados de la carretera, y al ver que estaba libre cruzaron.
Apenas se giraba la madre para cambiar de rumbo, cuando se escuchó un golpe muy fuerte a sus espaldas, volteó de inmediato para ver con terror que sus hijas estaban debajo de un camión, fueron atropelladas perdiendo la vida en al instante.
El pesar duró mucho tiempo, pero transcurridos cuatros años, la madre dio a luz de nuevo gemelas, estas era muy parecidas a sus fallecidas hermanas, lo cual le hacía tener presente aquel fatal accidente. Esta vez tenía una terrible obsesión por su cuidado y no les permitía estar cerca de ningún peligro, en especial aquella temida carretera.
Pero no podía estar detrás de ellas las 24 horas, y un día, se vieron muy cercanas al peligroso lugar, decididas a cruzar vieron hacia los dos lados, no había ningún auto, con un paso en el asfalto, fueron tomadas del hombro bruscamente por su madre, quien lloraba desconsoladamente, diciendo –No crucen- a lo cual recibió una respuesta inesperada de las dos pequeñas: -No pensábamos cruzar, ya nos atropellaron una vez, no volverá a suceder…-

PD: Discúlpenme por tardar tanto en publicar una nueva historia pero hoy subiré 3 historias 1/3

martes, 15 de septiembre de 2015

LA MUJER DE LA CARA CORTADA

Kuchisake-onna (la mujer con la boca cortada) es una leyenda de la mitología japonesa. Trata sobre una mujer que fue asesinada y desfigurada por su esposo, convirtiéndose en un yokai (espíritu demoníaco) que regresó para vengarse.
La leyenda dice que hace mucho tiempo había una preciosa pero vanidosa mujer que se casó con un samurai. La bellísima mujer era pretendida por muchos hombres y acostumbraba a engañar a su marido. El samurai sabía de las infidelidades de su esposa por lo que un día en un ataque de celos y furia le cortó la boca de un lado a otro mientras gritaba:
¿Piensas que eres hermosa?
¿Quién va a pensar que eres hermosa ahora?
Se dice que desde entonces una mujer con la cara tapada, por una máscara como la que usan los cirujanos, vaga por las calles de Japón. Cuando encuentra a un hombre joven (mujeres según otras versiones) se acerca y les pregunta con el rostro cubierto:
¿Soy hermosa? (¿Atashi kirei?.)
Recordemos que en Japón el uso de máscaras para evitar enfermedades y no respirar el aire contaminado es bastante habitual, por lo que los chicos normalmente al ver sus bonitos ojos y sus suaves rasgos responden que SÍ. En ese momento la mujer retira la máscara dejando al descubierto la horrible hendidura que se extiende de oreja a oreja con una escalofriante sonrisa. Y les pregunta de nuevo:
¿Y ahora? (¿Kore Demo?).
Todo aquel que dice que NO, se asusta, grita o muestra el miedo en su cara es atacado por el espíritu que con unas tijeras gigantes les corta la cabeza.
Sí la víctima responde de nuevo que sí ”solamente” le cortará la boca de lado a lado para que sufra su misma suerte. En otras versiones si respondes afirmativamente las dos veces la mujer te seguirá hasta la puerta de casa donde te  asesinará igualmente, ya que “kirei” en japonés para hermosa o linda es muy parecido a decir “kire” que significa cortar.
Existen otras versiones en las que si respondes que “Sí” cuando ella se quita la máscara, te dará un brillante y valioso rubí cubierto de sangre y se irá.
Es imposible escapar de Kuchisake-Onna, puedes salir corriendo pero aparecerá frente a ti de nuevo. Hay varias formas de escapar que varían según la versión de la leyenda:
– Puedes contestar con otra pregunta: ¿Y yo? ¿Soy hermoso? Eso confundirá al espíritu que se quedará pensativo dándote tiempo a escapar.
– También puedes llevar dulces contigo y se los tiras o simplemente se los ofreces quedará contenta con el regalo y te permitirá marcharte.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Debajo de la cama

Esta breve historia es un poco inquietante espero que la disfruten


Me encontraba con mis dos hermanos en mi habitación jugando mientras mis padres habían salido a cenar y volverían muy tarde, es por ello que aprovechamos ese tiempo en el que nunca nos dejaban quedarnos despiertos hasta tan tarde para poder divertirnos lo máximo posible.
Yo y mi hermano del medio nos encontrábamos jugando a la computadora, mientras que el más chico estaba jugando con una pelota dentro de la habitación, lo cual era bastante molesto debido al ruido que hacía y que frecuentemente tiraba ciertas cosas, es por ello que muchas veces le dije que utilice otra cosa para jugar, pero no me hizo caso, incluso le advertí que le iba a contar un cuento de miedo corto para que de esa manera se atemorice, pero no me hizo caso.
En un momento se le cayó la pelota debajo de la cama, y nos pidió que la saquemos porque tenía miedo, pero nosotros no le hicimos caso e incluso le dijimos que la busque él mismo si quería.
Luego de pasar mucho tiempo jugando a unos juegos que tenía en mi computadora, le pregunté a mi hermano dónde se encontraba el más pequeño de todos, debido que hace tiempo que no lo escuchaba, y no supo responderme ya que tampoco sabía. Le dije a mi hermano que lo vaya a buscar en la cocina y yo lo iba a buscar afuera de la casa, pero al bajar de la silla en donde me encontraba subido pensé que quizás estaba escondido en algún lugar, por lo que me acerque a la cama en donde se le había caído la pelota y sentí un ruido, por lo que supe que era él.
Incluso al pararme al lado de la cama él me espesó a tocar el tobillo del pie con su mano, pensando que me iba a asustar, ya que siempre lo hacía asustar con mis cuentos de terror. Algo que no le presté atención, hasta el momento en que escuché a mi otro hermano que me gritó: “Aquí está viendo televisión en la cocina”. Cuando rápidamente me di cuenta que no había nadie más en la casa, y no supe quién me estaba tocando el pie.

viernes, 4 de septiembre de 2015

¿Quien arrulla al bebe?

Esta historia se suscita en el estado de Querétaro, México, aunque hay versiones en otros estados e incluso en otros países. Yo les contaré la versión que llegó a mis oídos...
Era una joven pareja, Roberto y Maricela recién acababan de contraer nupcias, los dos enamorados y recién casados buscaban donde comprar su vivienda, ya habían visto algunas opciones, pero por falta de presupuesto o cercanía con su lugar de trabajo o algún desperfecto en el lugar, no se convencían por ninguno; hasta que uno de sus vecinos de el lugar donde rentaban por el momento, les comentó de una casa muy cerca de su lugar actual de residencia, la casa era grande, hermosa, de dos pisos, con un gran jardín en el patio trasero, en el que había un hermoso rosal, que pesé al abandono y paso delos años, parecía como si alguien lo cuidase con total esmero.
La casa era de un familiar del vecino que había fallecido un par de años atrás, pero sin dar mas detalles del por que o como, menciono que la había heredado y que planeaba venderla, ¿el precio? Era casi regalado y aparte sumando el descuento que le hizo a la joven pareja por el aprecio generado en el tiempo de vecinos.Tardo poco para que la pareja se cambiase a su nuevo hogar, en poco tiempo la que fuese una casa abandonada ya lucia como un a gran mansión, todo parecía perfecto, un feliz matrimonio, el acenso de Roberto en su trabajo y Maricela embarazada, todo iba viento en popa, ya habían pasado dos años sin novedad alguna; excepto por algunos comentarios que le hacían sus amigos a la pareja, como el que en ocasiones marcaban por teléfono a su hogar y les contestaba una muchacha con voz muy amable que incluso se ofrecía a dejar el recado, cuando se encontraban con vecinos en la calle, ellos juraban haber visto a una joven mujer asomada por la ventana del segundo nivel de la casa que les sonreía amablemente, que incluso les llegaba a saludar. Era muy raro ya que esa ventana era la del cuarto que tenían previsto para el bebé.La pareja solo se reía de lo que les contaban, ya que eran muy escépticos y no creían en esas boberías, incluso pensaban en no bautizar al futuro niño.Pasaron los meses y llegó el nuevo integrante de la familia, Mateo un lindo varón de 3 kilos, no podían estar mas felices.El niño llegó a su habitación, la cual habían preparado con anterioridad, era toda de azul cielo, con avioncitos dibujados por todas las paredes del cuarto, una bonita cuna y una silla mecedora donde su madre podría alimentarlo y arrullar al niño.El niño era muy bien portado, casi no lloraba y cuando comenzaba a intentar un berrinche, bastaba con ponerlo en la cuna, para que en cuestión de minutos se callara o quedara dormido o a veces el niño se despertaba llorando y en segundos se callaba, en una ocasión mientras comían y el niño estaba en su cuna, dormido al parecer, comenzaron a escuchar sus risitas y hasta carcajaditas del infante, al subir a ver al niño todo quedó en silencio de repente, pero la silla mecedora se movía sin motivo aparente, tomaron al bebé y lo bajaron con ellos a la mesa sin dar mas importancia a lo sucedido.El exceso de trabajo de Roberto y el encerramiento de Marisela por cuidar al niño todo el día, comenzaba a pasar la factura a la feliz familia, que comenzaban a tener problemas entre ellos, nada grave, pero con buenos momentos de tensión al principio, las peleas comenzaban a subir de intensidad, y en una ocasión que no paraban de gritarse el uno al otro, y el niño no paraba de llorar ya que lo traía cargando Marisela de un lado a otro, mientras reñían, enojadísima fue a la habitación del bebé a ponerlo en la cuna para salir a pelear de nuevo con Roberto, entere sus gritos dejaron de escuchar el llanto de el niño, fue hasta después de una hora que se dieron cuenta que el niño ya no lloraba y que al contrario había pasado del llanto a las risitas.Se vieron mutuamente y consternados, fueron al cuarto del bebé, al abrir la puerta se llevarían el susto de sus vidas, al ver que una mujer de apariencia joven flotaba sobre el suelo aparentemente sin pies, cargaba al pequeño niño consolando su llanto mientras volteaba a verlos con molestia. Roberto se acercó corriendo y con miedo para arrebatadle al niño, y salir corriendo del lugar...La familia al día siguiente fueron por sus cosas y decidieron salir de ahí de inmediato.Poco después el buen vecino contaría la historia, la joven mujer que se aparecía, era su prima, que igual que Roberto y Marisela se había casado y junto con su esposo habían comprado esa casa, habían tenido a su bebé pero éste había fallecido por la tan letal muerte de cuna (muy común en los recién nacidos), su esposo la dejó al poco tiempo y su único consuelo era cuidar ese rosal como si fuese a su pequeño hijo, poco tiempo después ella se quitaría la vida en el cuarto que fuera de su bebé.La casa no ha sido habitada desde entonces, el rosal sigue siendo cuidado, y algunos cuentan se puede ver a la joven por las ventanas que se pasea entre los cuartos que dan a la calle.